ACTIVOS Y SALUDABLES
(Tomado del suplemento La revista de el Universo, del día Domingo, 08 de Agosto de 2010 Sheyla Mosquera de Calderón) .
El envejecimiento debe aceptarse como un proceso natural. Es la única forma de reflejar juventud con una actitud positiva.
Llegar a los años dorados para algunas personas significa avanzar otro escalón en sus vidas, sobre todo cuando lo hacen con optimismo y alegría. En cambio, para otras, es sinónimo de cansancio o aburrimiento.
La decisión de cómo quieren envejecer o llegar a viejos depende exclusivamente de cada uno. Actualmente hay personas, a partir de los 50 años, que se preocupan por mantenerse activos, ágiles y en forma, porque acuden a gimnasios o hacen algún deporte.
Un ejemplo de una buena vejez son los esposos Anita Álvarez de Insua, de 76 años, y Enrique Insua Vergara, de 84. Desde que se casaron, hace 51 años, se han mantenido activos y se han preocupado por caminar al menos dos o tres veces a la semana, llevar una alimentación saludable y disfrutar de la vida juntos, ya sea viajando dentro y fuera del país, saliendo a tomar un cafecito en alguna cafetería o pasar en compañía de sus diez nietos.
“Lo importante para envejecer felices es el amor y la alegría permanentes”, dice Anita. “Si estoy en algún momento deprimida, Enrique me pone música antigua de Frank Sinatra o jazz para que me relaje. Me mira y me hace reír. Otro secreto es ayudar al prójimo, soy voluntaria de Asvolh en el hospital Roberto Gilbert, al que voy una vez a la semana. Pero, sobre todo, hay que tener un espíritu joven”, asegura.
Pero ¿qué es la vejez? La psicóloga clínica Rosita Sánchez Laserna dice que es la última etapa en el ciclo de vida de un ser humano. Tiene connotaciones diferentes en las personas y depende de factores como la historia de aprendizaje, las circunstancias de vida que han tenido, y también dependerá de las actitudes que han desarrollado.
“Vejez no es sinónimo de deterioro, significa vivir la vida con coherencia y plenitud. Tampoco es el fin de las metas, pero sí es necesario creer que hicieron lo mejor que pudieron y no por eso se deja de soñar y de ser creativo”.
También, agrega, es una etapa en la que muchos aspectos implican ganancia, aunque en otros haya pérdidas. Es un lapso donde la sabiduría permite aceptar las limitaciones que se pueden ir presentando.
Según la psicóloga clínica Balbina Salazar de Thoret, quienes llegan a los años dorados, a partir de los 50, con optimismo, es porque se han preocupado por tener una buena vejez en el sentido físico, mental y espiritual. Son individuos con espíritu libre y juvenil que han logrado vivir en equilibrio y calma, aunque experimenten las dificultades propias de la edad o de las actividades laborales.
Son muy diferentes de aquellos que se quejan porque les llegó el día lunes y siempre deben acudir a trabajar o están hartos de hacer lo mismo todos los días. O se molestan porque quisieran que algún miembro del hogar colabore con ellos en los quehaceres de la casa o con los gastos que este conlleva, entre otras.
El envejecimiento debe ser tomado como un proceso natural en el que se debe aprender a aceptar que algún día la cabeza se llenará de canas o el rostro aparecerá con arrugas. Pero no quiere decir que la persona descuide e ignore que actualmente hay formas de llevar los años con todos los cuidados que el cuerpo merece. Sea mimándolo en un spa calificado, tomando sesiones de yoga, tai-chi o natación. Incluso llevando una alimentación balanceada, entre otros cuidados.
Pero cuando el ser humano no acepta verse en el espejo con arrugas o siente que ya no puede realizar las mismas actividades que podía hacer de joven, su psiquis se afecta, más aún si ha tenido una muy buena apariencia física. Puede sufrir de baja autoestima o depresión. Sobre todo, si no ha llevado una vida feliz en su hogar o no ha podido alcanzar las metas propuestas.
Incluso, refiere Sánchez Laserna, está demostrado que muchas enfermedades tienen un componente emocional muy alto y que el estrés, el enojo, la ira, la amargura, el odio, el rencor y el resentimiento solo hacen aumentar la posibilidad de sufrirlas y poner más arrugas.
Prepararse positivamente
Toda persona, dice Salazar de Thoret, debe prepararse para la vejez. Una forma es mirar y enfocarse positivamente en la vida. Los problemas hay que dejarlos atrás, porque nos agobian y envejecen. Por eso hay jóvenes adultos con un envejecimiento prematuro. Mientras que otros con más edad lucen con diez años menos y totalmente lúcidos. Estos son muy sociables, visitan amistades todas las semanas o salen a caminar a un mall solos o acompañados. Además, se mantienen siempre ocupados en una actividad intelectual o artística, como leer mucho para estar informado sobre qué está ocurriendo en el mundo, pintar, tocar un instrumento musical, jugar Scrabble o hacer crucigramas. Incluso ayudan a otras personas mediante voluntariados.
Sánchez Laserna dice que las personas viejas y optimistas saben reír ante todo de sí mismas, disfrutan la vida y aceptan sus limitaciones. No están renegando del paso de sus años y del deterioro de su cuerpo, sino que ven lo positivo de tener más conocimientos, experiencias y vivencias que compartir. Le ven siempre el lado amable a la vida y se sienten con fortaleza para enfrentar la vejez con entereza.
“El espíritu juvenil de algunas personas no tiene que ver con los años, sino con el interior, con las actitudes con que ha enfrentado la vida, las dificultades, las alegrías, los sinsabores y todo lo que vivir implica. Tiene que ver más con un estado de gozo y plenitud interior que con un estado exterior”.
Tips para sentirse joven
La psicóloga Balbina Salazar de Thoret da las siguientes recomendaciones:
• No hay que aislarse, más bien sociabilizar mucho más que antes, porque la tendencia es estar solo para pensar.
• Cuando se llega a adultos mayores nuestra personalidad sufre cambios, muchos caen en depresiones o ansiedades.
• Nunca deje de practicar un deporte activo como la natación.
• Siempre establezca una dieta balanceada de acuerdo con sus necesidades particulares.
• Visite al geriatra para que lleve un control de la salud.
• La terapia ocupacional se debe convertir en el hobby que regenere al senescente.
• Hacer bailoterapia ayuda mucho a la movilidad del cuerpo y evita dolores de las articulaciones.
domingo, 8 de agosto de 2010
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